Los trastornos temporomandibulares suelen ser causados por problemas en la musculatura o las articulaciones de la mandíbula, o en el tejido fibroso que las conecta.

La persona afectada tiene dolor de cabeza y respuesta dolorosa al tacto de los músculos masticadores; también puede notarse chasquidos en las articulaciones de la mandíbula.

En general, los médicos o dentistas pueden diagnosticar estos trastornos mediante la exploración física, pero a veces es necesaria una prueba de diagnóstico por la imagen.

El tratamiento terapéutico suele incluir el uso de una férula y el alivio del dolor.