La implantología oral es la rama de la odontología que se ocupa de reemplazar los dientes perdidos por distintas causas, valiéndose de implantes dentales colocados en el hueso maxilar o mandibular.

Un implante dental es básicamente un tornillo de titanio puro que, gracias a la biocompatibilidad lograda a través de un tratamiento especial al que ha sido sometido, tiene la facultad de integrarse perfectamente a los componentes óseos correspondientes. La aplicación se completa con un conector y la funda o corona.

La implantología bucal tiene también como objetivo el estudio de nuevos materiales que garanticen una adecuada adaptación del elemento sustitutivo al organismo.


¿CUÁNDO ES NECESARIO UN IMPLANTE DENTAL?

Es requerida la aplicación de una prótesis cuando ciertas enfermedades como caries, piorrea o periodontitis afectan la dentadura de jóvenes o mayores, provocando la pérdida de una pieza dentaria.

En algunas ocasiones y debido a factores congénitos, hay dientes que nunca completan su desarrollo total por lo que la implantología oral es el recurso idóneo para resolver el problema.

Es también frecuente la pérdida de elementos dentales como producto de diversos accidentes y en estos casos la solución correcta es recurrir a la aplicación de implantes.


PROCEDIMIENTO

La secuencia básica de la práctica implantológica en el consultorio, cualquiera sea el motivo de su utilización, consta de tres fases:

- Planificación
- Intervención quirúrgica
- Colocación de la prótesis.

Los odontólogos destacan que probablemente los implantes dentales representen el único caso en que un sustituto artificial logre una funcionalidad más efectiva que el órgano original y que, trabajando eficazmente en la boca, alcanzan una vida útil superior a la de una pieza natural.